CARTA DE FRANKLIN LUCERO A ISAAC ROJAS

El general de brigada Franklin Lucero, se desempeñó como Ministro de Ejército del gobierno de Juan Perón hasta el momento del golpe de setiembre de 1955. Inicialmente se produce el levantamiento en Córdoba bajo el mando del general Eduardo Lonardi, al que se agregan luego los levantamientos en las bases de Río Santiago y Puerto Belgrano. Sin embargo las tropas leales tenían controlada la situación. El día 19, el Comando en Jefe de la Armada –conducidas por el contralmirante Isaac Francisco Rojas- bombardean las Destilerías de Mar del Plata, y amenaza con hacer lo propio con la de La Plata y con objetivos militares de la Ciudad de Buenos Aires. Las naves, en alta mar, habían sido abastecidas por barcos ingleses. Ante tal situación (y lo riesgos de destrucción de fundamental infraestructura petrolera nacional), Perón delega el mando en el Ejército. Franklin Lucero anuncia un alto el fuego y comienza a negociar con los sublevados. El día 23, el general Lonardi asumió la presidencia con carácter provisional; la vicepresidencia quedaba a cargo del Contralmirante Rojas.

El siguiente es el texto de una durísima carta, que meses más tarde, Lucero le enviara a Rojas. La prensa ocultó su existencia y aún ahora, en un nuevo siglo, la silencia (publicada en el foro Reconquista Popular, cuyo moderador es el señor Néstor Gorojovsky – nmgoro@gmail.com):

“Buenos Aires, 23 de diciembre de 1955. Señor Contralmirante Isaac Rojas, Casa de Gobierno S/D: Tengo el deshonor de dirigirme a quién para su propio castigo de CANALLA, de TRAIDOR, el destino ha querido investirlo de Vicepresidente de la Nación Argentina, para ser juzgado en su oportunidad como usurpador de cargo por el pueblo de la Patria.

Extensa tendría que ser mi misiva para hacer conocer a Ud que el pueblo de la patria conoce muy bien sus antecedentes y su catadura moral muy por debajo de la que cualquier hombre de honor debe poseer, pero me circunscribo a hacer resaltar los hechos más denigrantes de su carrera de marino.

Poco antes de ingresar Ud como aspirante a la que fuera gloriosa marina de guerra, en febrero de 1923, fue detenido y procesado por el Juez Dr Malbrán por un robo cometido en el domicilio de la calle Peña propiedad del Dr Julio Agote, procedimiento en el cual se le secuestraron a Ud la suma de $ 1.200 y varias alhajas.

Es de hacer notar que valido en sus influencias familiares con el Dr Malbrán, luego de restituir lo por Ud robado y para no perder el ingreso a la Marina de Guerra, fue Ud absuelto en dicho proceso, pero que constaba en su prontuario policial Nº 936.145 (prontuario éste desaparecido apenas Ud asumiera el Gobierno, pero del que se tiene copia de la que le adjunto una con todos sus delitos).

Ingresó Ud el 16 de febrero como aspirante a la Marina de Guerra, y en enero de 1924 se le inicia sumario por encontrársele en altas horas de la madrugada junto con otro aspirante en una situación RELAJANTE como hombre y como marino.

El 9 de abril de 1931 al recibirse Ud de Teniente de Navío fue detenido en la calle Lavalle y Maipú a la salida del cabaret Imperio por hallarse en completo estado de ebriedad vistiendo el uniforme (este nuevo hecho fue callado otra vez merced a sus influyentes parientes).

En marzo de 1936, promovió un descomunal desorden en el TA-BA-RIS del cual dan cuenta los diarios de la fecha arriba indicada (Prensa y Crítica).

En abril de 1950 siendo Capitán de Navío realizó el negociado más vergonzoso que conoce la Marina de Guerra, luego de haberse favorecido con $ 3.200.000 acusó Ud ante el General Perón a otros compañeros de armas, salvando así su responsabilidad.

Siendo Agregado Naval ante el Gobierno de los Estados Unidos de Brasil, se le inicia a Ud por intermedio del Tribunal de Guerra, un juicio por la presunta venta a dicho país de cartas marítimas con posiciones y bases secretas de nuestro país habiendo sido trasladado a ésta y quedando dicho juicio archivado (vaya a saber por qué causas extrañas) premiando su actuación en el Gobierno de Brasil condecorándolo con la Orden al Mérito Naval en Grado de Comendador, y para coronar su carrera de vergüenza y traición Vd. el 16 de setiembre de 1955, traiciona al hombre que le brindara la oportunidad de retomar la senda del bien, tanto en su triste carrera como en su vida privada por seguir las indicaciones del amante de su esposa el Capitán de Navío Arturo Rial, no vacila en traicionarlo.

Sé que al recibir esta carta verá con qué crudeza me expreso pero si aún le queda un poco de dignidad tendrá que aceptar todo lo expresado porque mientras ella no ha hecho más que recordarle sus delitos cometidos que son muchos, y Ud sin derecho alguno ni autoridad ya que está ocupando un cargo que no le corresponde, se ensaña con ENLODAR la reputación de soldados, que como yo, no hemos cometido otro delito que defender, con honor, la Constitución Nacional y a las autoridades legítimamente constituidas y elegidas por el Pueblo.

Mi hombría de bien y mi dignidad de soldado me hace esperar con varonil serenidad sea ella cual fuere, la reacción que Ud tenga al leer esta carta, pues ha sido mi intención llevar a la posteridad una prueba más de lo que es capaz la indignidad de un hombre que faltando a la ley sagrada de las armas y a la civilidad, guiado por su ambición, no dudó en complotarse contra los intereses de la Patria llegando para ello, a aceptar los inmerecidos halagos de una vicepresidencia que legal y moralmente no le corresponden.

Para concluir y haciéndome cargo de las consecuencias, hágole notar que copia textual de la presente haré llegar a los trabajadores de la Patria. Fdo. Franklin Lucero, General en Jefe”.

 

Rojas (1906-1993) fue un marino con importantes destinos como Agregado Naval, durante el gobierno constitucional de Juan Perón. De 1953 a 1955 fue Director de la Escuela Naval. Se había hecho acreedor a la Medalla de la Lealtad Peronista. El 1955 traiciona a Perón y fue un activo participante del golpe, convirtiéndose luego en vicepresidente de la dictadura. En noviembre de ese año, al producirse el golpe palaciego de Pedro E. Aramburu, retiene su cargo (1955-58). Tuvo activa decisión en los fusilamientos del General Juan José Valle y otros 26 argentinos (en 1956). Presidió la Junta Consultiva (órgano de la dictadura con participación de partidos políticos adherentes al gobierno).

En un noticiero Sucesos Argentinos fechado en el año 1956 el relator citaba que para participar en los actos de un nuevo aniversario de la independencia de Uruguay había viajado el vicepresidente Rojas, acompañado por Alvaro Alzogaray y el socialista Alfredo Palacios.

En 1963 participó de una intentona golpista contra el gobierno de José Ma Guido.  En 1977 cuando el conflicto del Canal de Beagle con Chile, fue un ardiente partidario de iniciar una guerra con el país vecino.

El 15-04-1993, el diario La Prensa –Ciudad de Buenos Aires- publicó: “…El almirante Isaac Francisco Rojas fue una figura estelar y decisiva en momentos dramáticos del devenir nacional. Fue un ejemplar ciudadano en horas de conflictos y en épocas de paz. El almirante Isaac Francisco Rojas fue futuro…”.