Ciudadanía Italiana

Brasileira pede ovos bem passados en Italia y recibe comanda ofensiva: “quemem y escupan”

Una joven ítalo-brasileña de 20 años vivió un episodio de discriminación en un restaurante de Riccione. El caso generó repercusiones en redes y medios italianos, con disculpas del local pero también polémicas posteriores.

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Una joven de 20 años, mitad italiana y mitad brasileña, recibió un mensaje humillante en la comanda de un restaurante en Riccione, en la costa italiana, tras pedir que sus huevos fueran cocidos “bem passados” (bien pasados).

El hecho ocurrió el 26 de agosto de 2026 en el local Victor Lab, ubicado en el céntrico viale Ceccarini. Maria Clara, residente en Florencia, estaba desayunando con su madre y su tía. Las tres pidieron platos similares, pero ella solicitó que su huevo estuviera más cocido. Según su relato, el camarero respondió de forma brusca que el establecimiento no servía huevos crudos.

Poco después, la comanda llegó a la mesa por error con una anotación destinada solo a la cocina: “Questa mi ha rotto i coglioni. Bruciali e sputaci sopra” (Esta me rompió las pelotas. Quémalos y escúpeles encima), según la traducción del italiano difundida por la prensa.

Maria Clara decidió publicar la fotografía de la comanda en una reseña del restaurante en Google. El caso se viralizó rápidamente en redes sociales y fue cubierto por medios italianos, entre ellos Il Resto del Carlino.

Tras la denuncia, la dirección del Victor Lab se comunicó con la familia, pidió disculpas, anuló el cobro de la cuenta y ofreció productos gratuitos. La familia rechazó la oferta. El empleado responsable de la nota, un joven de 17 años, fue suspendido de inmediato.

El adolescente justificó su acción diciendo que se trató de “una broma” entre él y el cocinero. Sin embargo, el restaurante generó una nueva ola de críticas al publicar un video en Instagram donde el propietario ironizaba el episodio, interpretando a un cliente que pedía un plato “con cuspe” y preguntando a sus seguidores si el joven debía ser despedido.

Maria Clara se manifestó en contra de esa exposición pública. “No a la exposición del chico”, declaró al diario Il Resto del Carlino, y aclaró que solo esperaba un pedido sincero de disculpas. Tras tres días de suspensión, el propietario Luciano Colono decidió reintegrar al empleado, argumentando que se trató de un error de un joven y que merecía una segunda oportunidad.

La joven, que prefirió no revelar su apellido por temor a represalias, denunció haber recibido insultos racistas y amenazas en las redes tras la difusión del caso.

Según informó Italianismo, el episodio pone en evidencia tensiones culturales en el servicio gastronómico italiano, donde las modificaciones a los platos tradicionales suelen ser mal vistas por parte del personal.

Qué se sabe El mensaje fue escrito por un empleado de 17 años y llegó por error a la mesa. El local reconoció el hecho, pidió disculpas y suspendió temporalmente al responsable.

Qué falta confirmar Si el restaurante implementará medidas concretas de capacitación en atención al cliente y manejo de quejas para evitar repeticiones.

A quién alcanza Principalmente a turistas y residentes extranjeros en Italia que solicitan ajustes en preparaciones tradicionales, así como a la comunidad ítalo-brasileña que viaja o reside en el país.

Vigente al 26 de agosto de 2026. El caso sigue abierto en la opinión pública italiana y continúa generando debate sobre respeto al cliente y estereotipos culturales.

Desde Prensa Mare recordamos que este tipo de situaciones, aunque aisladas, afectan la experiencia de miles de descendientes y ciudadanos italianos que visitan o viven en Italia. La prioridad siempre debe ser el respeto mutuo y el buen trato en el servicio.

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